NEUROLOGOPEDIA

Intervención globalizada al paciente con daño neurológico derivado de un TCE o ACV, epilepsia o por enfermedad neurodegenerativa.
El objetivo del tratamiento logopédico es la recuperación de las habilidades dañadas y /o asegurar el mantenimiento de las capacidades no afectadas.

La afasia es una alteración del lenguaje expresivo y/o receptivo causada por una lesión cerebral en las partes responsables del lenguaje. Puede además afectar a la lectura, escritura y a las funciones cognitivas superiores: atención, memoria, funciones ejecutivas…

Es posiblemente la mayor secuela desde un punto de vista personal, social o laboral.

Las personas con afasia pueden también tener otros problemas, como disartria, apraxia, o problemas de deglución.Algunas personas con afasia tienen problemas en el empleo de las palabras y las oraciones (afasia expresiva).

Algunas tienen problemas en entender a los demás (afasia receptiva). Otras personas con afasia tienen problemas tanto de expresión como de comprensión (afasia global).

La afasia puede causar problemas con el lenguaje oral (expresión y comprensión) y con el lenguaje escrito (lectura y escritura). Por lo general existen mayores dificultades con la lectura y escritura que con la expresión y comprensión orales.

La afasia puede ser leve o grave. La gravedad de los problemas de comunicación depende de la cantidad y ubicación del daño cerebral.

La rehabilitación debe cumplir varios objetivos; aumentar las capacidades lingüísticas, mejorar el resto de las capacidades mermadas, como pueden ser atención, memoria, cálculo…y ayudar al paciente a enfrentarse a su nueva situación.

    Es la pérdida súbita del lenguaje como consecuencia a una lesión en las regiones corticales encargadas del mismo. Para hablar de afasia, el niño o niña ha debido ser capaz de hablar con anterioridad, por lo que no suele hablarse de ésta hasta al menos los 3 años.

    Entre las causas de esta pérdida podemos encontrar traumatismos craneoencefálicos, epilepsia, coma, accidentes cerebrovasculares, tumores…

    En general, cuando la afasia es adquirida es importante comenzar con una rehabilitación cognitiva desde el principio para evitar que los daños se cronifiquen y conseguir avances rápidos. Los tratamientos irán dirigidos a recuperar el lenguaje, en relación con la producción o a la comprensión, habla si estuviera afectada, procesos de lectura, funciones cognitivas superiores; memoria, atención, funciones ejecutivas…

      La apraxia del habla es un trastorno de la programación motora del habla ocasionado por lesiones a las partes del cerebro relacionadas con el discurso. Otros términos incluyen apraxia del habla, apraxia del habla adquirida, apraxia verbal y dispraxia.

      Las personas con apraxia del habla tienen problemas con la secuenciación de los sonidos en las sílabas y las palabras. La severidad del caso dependerá del tipo de lesión cerebral.

      El paciente con apraxia del habla sabe qué palabras quiere utilizar, pero el cerebro tiene dificultad en coordinar los movimientos musculares necesarios para decir dichas palabras. Puede que diga algo completamente diferente, incluso palabras inventadas. Por ejemplo, la persona puede tratar de decir "chaqueta" pero lo que le sale es "tate" o incluso "cacheta". La persona puede reconocer el error y tratar de nuevo, y en ocasiones es capaz de rectificarlo, pero algunas veces dice algo completamente diferente. Esto puede ser muy frustrante para el hablante. Puede ser difícil entender a una persona con apraxia del habla. En algunos casos, será fundamental implementar el uso de un sistema alternativo de la comunicación.

      La apraxia del habla puede ser leve o grave. La persona con apraxia puede:

      • tener dificultad en imitar los sonidos del habla
      • tener dificultad en imitar movimientos no necesariamente relacionados con el habla (apraxia oral), como sacar la lengua
      • realizar esfuerzos tentativos al tratar de producir los sonidos
      • en casos graves, ser incapaz de producir sonido alguno
      • cometer errores irregulares
      • hablar a un ritmo lento
      • conservar parcialmente la capacidad de producir el "lenguaje automático" (lenguaje de rutina), por ejemplo saludos como "Hola, ¿qué tal?"

      Los niños pueden también tener apraxia, en cuyo caso se denomina apraxia del habla infantil. La apraxia del habla infantil es un trastorno del habla poco frecuente por el cual un niño tiene dificultad para realizar movimientos precisos al hablar.

      Las características particularmente asociadas con la apraxia del habla infantil son:

      • Dificultad para pasar de manera fluida de un sonido, de una sílaba o de una palabra a otra
      • Movimientos vacilantes con la mandíbula, los labios o la lengua para lograr los movimientos correctos que permiten producir sonidos
      • Distorsiones de vocales, como intentar usar la vocal correcta, pero pronunciarla de manera incorrecta
      • Acentuar una palabra de manera incorrecta, por ejemplo, pronunciar «banana» como «BA-na-na» en lugar de «ba-NA-na»
      • Poner el mismo énfasis en todas las sílabas, por ejemplo, decir «BA-NA-NA»
      • Separación de sílabas, por ejemplo, hacer una pausa o dejar un hueco entre sílabas
      • Incoherencia, por ejemplo, cometer distintos errores cuando se intenta pronunciar la misma palabra por segunda vez
      • Dificultad para imitar palabras sencillas
      • Errores de pronunciación incoherente, por ejemplo, decir «dando» en lugar de «tanto» y «zumo» en lugar de «sumo»

      Los síntomas o problemas que generalmente se presentan junto con la apraxia del habla infantil incluyen los siguientes:

      • Dificultades con el lenguaje, como dificultad para comprender lo que oyen, vocabulario restringido o dificultad para usar la gramática correcta al juntar palabras en una frase u oración
      • Retrasos en el desarrollo intelectual y motor, y dificultades para leer, deletrear y escribir
      • Dificultades con las destrezas motoras finas y gruesas, o con la coordinación
      • Hipersensibilidad, por la cual quizás al niño no le gusten algunas texturas de la ropa o de determinados alimentos, o bien es posible que no le guste cepillarse los dientes

      La disartria es un trastorno de la programación motora del habla. Los músculos de la boca, la cara y el sistema respiratorio se pueden debilitar, moverse con lentitud o no moverse en absoluto después de un derrame cerebral u otra lesión cerebral. El tipo y la gravedad de la disartria dependerán de qué parte del sistema nervioso se vea afectada. El paciente con disartria puede manifestar cualquiera de los siguientes síntomas, dependiendo de la magnitud y ubicación de la lesión al sistema nervioso:

      • "Arrastrar" las palabras al hablar
      • Hablar muy bajito o ser apenas capaz de susurrar
      • Hablar con lentitud
      • Hablar con rapidez y "entre dientes"
      • Movilidad limitada de la lengua, los labios y la mandíbula
      • Entonación (ritmo) anormal al hablar
      • Cambios en el timbre la voz (voz "nasal" o sonar "tupido")
      • Ronquera
      • Voz entrecortada
      • Babeo o escaso control de la saliva
      • Dificultad al masticar y tragar: disfagia.

      Los objetivos del tratamiento dependerán de cada paciente, pero por lo general serían:

      • Ayudar al paciente a hablar con mayor lentitud: mejora de la prosodia.
      • Mejorar las funciones respiratorias para ayudar a la persona a poder hablar más alto
      • Fortalecer los músculos y poder incrementar el movimiento de la boca, la lengua y los labios
      • Mejorar la articulación de las palabras para que la persona pueda hablar con mayor claridad
      • Enseñar a los familiares y personas al cuidado del paciente con disartria estrategias para una mejor comunicación

      La disfagia es una de las patologías más frecuentes asociadas a problemas neurológicos. Se trata de la dificultad o imposibilidad de tragar.

      En el centro podemos intervenir únicamente a nivel de disfagia orofaríngea.. La disfagia orofaríngea funcional es un trastorno de la motilidad orofaríngea que afecta a la propulsión del bolo, a la reconfiguración orofaríngea durante la deglución o a la apertura del esfínter esofágico superior.

      El trabajo debe realizarse de manera multidisciplinar, con Otorrinolaringólogos, Médicos gastroenterólogos, enfermeros, neurólogo, neumólogo….

      El objetivo del tratamiento de la disfagia orofaríngea es seguir utilizando la vía oral mientras sea posible mantener el estado nutricional y evitar las complicaciones respiratorias. Las estrategias de tratamiento logopédica de la disfagia orofaríngea
      se agrupan en:

      1. tratamiento rehabilitador (estrategias posturales, incremento sensorial, praxias neuromusculares y maniobras específicas);
      2. modificación de las características del bolo: volumen y viscosidad.

      Realizamos sesiones de estimulación cognitiva para pacientes con y sin patologías. Sesiones de trabajo en las que se ponen en marcha todos los procesos cognitivos de orden superior; memoria, funciones ejecutivas, praxias, lenguaje…

       

       

          

          

      TRATAMIENTO REHABILITADOR DE LA VOZ

      La disfonía se define como una alteración de una o más características acústicas de la voz: timbre, intensidad, altura tonal. Este trastorno puede ser momentáneo o permanente. la alteración máxima de la coz en todas sus características se define como afonía.

      La ASHA define la disfonía como una alteración de la voz hablada o cantada y explica que está producida por una anormalidad en las estructuras o funciones del sistema de producción vocal y que puede causar dolor físico, una discapacidad en la comunicación personal y una limitación profesional o social. Esta definición incorpora totalmente la perspectiva bio-psico-social y los conceptos de salud de la Organización Mundial de la Salud.

      EL protocolo de trabajo será exclusivo de cada paciente y el objetivo del mismo será reordenar la fisiología alterada.

      Clasificación: 

      1. Disfonías orgánicas: La disfonía orgánica es la alteración de la voz producida por una lesión anatómica en los órganos de la fonación.
      2. Disfonías funcionales: Una disfonía funcional es la alteración de la voz sin lesión anatómica en los órganos fonatorios.
      3. Disfonías psicógenas: Una disfonía psicógena es la alteración de la voz producida por un trastorno psicológico.
      4. Disfonías traumáticas: La disfonía traumática es una disfonía provocada por un traumatismo externo o interno.
      5. Disfonías audiógenas: Las disfonías audiógenas son alteraciones de la voz como consecuencia de un déficit auditivo.

      Consiste en la parálisis de una hemilaringe a consecuencia de la lesión del nervio recurrente. La rehabilitación trata de compensar el déficit orgánico.

      Las parálisis laríngeas las podemos clasificar en:

      1. Parálisis recurrencial unilateral. Si afecta a una cuerda vocal.
      2. Parálisis recurrencial bilateral. Si afecta a ambas cuerdas vocales.
      3. Parálisis asociadas. Cuando junto a la parálisis de una o ambas cuerdas vocales hay déficits neurológicos de otros órganos como la faringe, hombro, lengua, etc…
        • Sintomatología:
          • Parálisis en abducción (separación). Se trata de una parálisis no compensada por una posición lateral de la cuerda paralizada. El síntoma predominante es la disfonía provocada por la fuga del aire en glotis que se produce por el cierre incompleto. Es característica la diplofonía o voz bitonal que aparece al hablar a gran intensidad. Esta disfonía se asocia a cansancio vocal, fatiga al hablar, y voz de escasa intensidad. Puede haber síntomas de tipo deglutorio como aspiración de líquidos por incompetencia glótica, así como tos ineficaz. Por otro lado la cuerda vocal sana permite la apertura glótica en grado suficiente como para no causar síntomas obstructivos altos.
          • Parálisis en adducción o (cierre). Lo denominamos parálisis compensada ya que la cuerda vocal se encuentra en posición media o paramedia. Este hecho suele ocurrir espontáneamente en el proceso evolutivo de una parálisis recurrencial unilateral inicialmente en abducción o bien tras un tratamiento rehabilitador vocal.

        Hiponasalización o hipernazalización.

        Tras una laringectomía, el paciente debe aprender a hablar con voz erigmofónica.  La erigmofonía requiere un aprendizaje más o menos arduo que requiere de frecuentes explicaciones para que el paciente comprenda el mecanismo de toma y expulsión del aire para generar voz mediante el segmento faringoesofágico.

        Tres son los mecanismos básicos que precisa adquirir y dominar el laringectomizado para efectuar un correcto aprendizaje:

        1. Lograr la independencia de los soplos bucal y pulmonar.
        2. Conseguir una inyección, succión o deglución del aire, lo más correctas y conscientes posibles, en el esófago.
        3. Producir una erupción automática fluida, o en su defecto una eructación voluntaria.

        Se recomienda iniciar la reeducación lo antes posible, es decir a partir de lo 15-20 días posteriores a la intervención. Esto permite evitar la aparición de malos hábitos como el susurro y llegar con mayor rapidez a un mejor resultado. De hecho, puede comenzarse en cuanto se retira la sonda nasogástrica.